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domingo, 3 de mayo de 2020

VOLVIENDO A CASA



Lucas 15:20.- Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre. "Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión de él. Corrió a su encuentro, y lo recibió con abrazos y besos.
El pecado... Qué difícil es lidiar con el pecado... No queremos, pero... Todos pecamos... Y nos sentimos mal... Cada quien tiene una lucha con algo que no está bien. La imperfección juega a ganar en nosotros... Haciendo al pecado un dardo hiriente del que es difícil salir... Muy difícil... Como el aguijón... Lo sé, porque lo tengo... Lo sé, porque todos lo tienen.
Todos tienen un mal deseo... Todos tienen malos pensamientos... Los pensamientos nos abruman, nos engañan, nos aturden... Y están dentro.... No sabemos, no podemos dominarlos... A veces... Ningún mortal sabe hacerlo a ciencia cierta... Ningún mortal siente en si lo que otro siente por el pecado que está adentro de cada quien.
Cada quien lidia con el... Cada quien siente por el... Hay culpa... Hay vergüenza... Hay dolor y rabia... Hay inconformidad... Desesperación y Decepción... Pero, cada quien lo siente a su manera... Unos mienten... Otros critican, murmuran... Otros roban... Otros codician... Hasta matan... Desean, codician lo prohibido... Esta allí adentro... Cada quien luchando con su sentir...  A escondidas... En la soledad de su mente... Por eso callamos...
Lo inmundo, lo vergonzoso del pecado nos hace callar... Y... Nos cuesta ir ante Dios... Porque...
Tantas veces hemos ido a El... ¿Hasta cuándo?... ¿Habrá perdón?... ¿Me perdonara?... ¿Me desechara?... Es lo mismo todo el tiempo... Todos los días... Siempre lo mismo... Entonces, nos alejamos... Porque no podemos estar de pie ante El... Estamos como al principio... Como Adán... escondiéndonos... sabiendo que le fallamos... No podemos engañarlo... Y huimos... lo mas lejos... Pero no hay lugar... El está en todos lados... El conoce nuestra falta... Nuestra vergüenza... Nuestro dolor... El espera como el padre de la parábola... El solo espera que lo busquemos... Que lo encontremos... Y lo hallaremos... El solo quiere que volvamos a casa... A su casa... Nuestra casa... Como el hijo prodigo... Que fallo... Y reconoció... Y volvió a casa... derrotado, avergonzado... Arrepentido... Y perdonado... Restaurado... Allí estaba su lugar... Esperando... Nadie lo usurpo, nadie lo ocupo... Estaba reservado, aun cuando El no estaba...
Jesus lo estableció... No importa lo que hayamos hecho... Fallamos,  ¿Siete veces?... ¿70 veces 7?... No importa el número, el tamaño, ni la forma, ni la intención... Solo debemos volver a casa... En donde esta nuestro lugar... Solo ir a Jesus... Ir con el Padre.
Solamente... Volvamos a casa...

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